Dedicaremos ésta semana para hablar de lo que nos dejo Don Diciembre y vamos!, se trata de disfrutar de la vida y de su deliciosa comida, pero ahora quizás nos moleste un poco lo que su paso dejo en nuestros hermosos cuerpecitos y es que si, hablamos de la celulitis, ¿pero que es? Pues es una alteración en la capa mas profunda de nuestra piel (hipodermis), donde se encuentra nuestro tejido graso o tejido subcutáneo encargado de regular la temperatura y de suministrar energía cuando el cuerpo la necesita, es además el almacén donde se acumula aquello que el cuerpo no es capaz de eliminar.

En el caso de la mujer el tejido adiposo representa entre el 20% y el 25% de su peso corporal.

El exceso de azucares, grasas, productos químicos como los conservadores, colorantes, medicación, etc, son sustancias que el cuerpo no reconoce como aprovechables y necesita deshacerse de ellas. Si su consumo es elevado provoca que se acumulen mas toxinas de las que es capaz de eliminar, estas viajan por el torrente sanguíneo y tienen que depositarse en alguna zona de nuestro cuerpo para evitar que lleguen a órganos vitales a través de nuestro sistema sanguíneo y linfático acaban desembocando en zonas de almacenaje para posteriormente ser quemadas o degradadas como combustible.

Para quemar ese combustible necesitamos tener algo de actividad física de lo contrario nuestro cuerpo seguirá acumulando lo que no puede quemar, este circulo vicioso es el que genera que la concentración en los depósitos grasos vaya en aumento.
Cuanto mayor sea la acumulación de toxinas mas complicado será que nuestro cuerpo pueda eliminar líquidos y aportar nutrientes a estas zonas, esto se debe a que la circulación venosa y linfática cada vez estará mas oprimida. en esta parte de la historia es donde aparece la maderoterapia como una gran facilitadora para mover estos depósitos grasos en la piel y poder drenarlos ayudados como ya lo dijimos arriba, de mejores hábitos alimenticios y algo de actividad física.